¿Qué son las etiquetas holográficas?

Los hologramas de seguridad son imágenes tridimensionales (3D) efectuadas mediante el almacenamiento de partículas de luz dispersas. Las etiquetas holográficas se crean cuando estos gráficos se imprimen en una etiqueta plana. Existen en una gran variedad de formas, tamaños y colores; sin embargo, suelen ser transparentes. Las etiquetas holográficas se utilizan a menudo por su valor estético o por motivos de seguridad.

La holografía funciona almacenando las partículas de luz antes de que se rompan. Esta luz puede reconstruirse de modo que una imagen que la represente pueda mostrarse en un dispositivo de visualización incluso después de que la luz se haya disipado. La imagen puede parecer que se mueve o se agrande a medida de que las partículas de luz almacenadas se desplacen con el dispositivo de visualización, dándole un aspecto tridimensional.

Las etiquetas holográficas incluyen una variedad de imágenes, las cuales pueden ser desde símbolos hasta fotos diminutas. Un holograma suele llevar impreso un conjunto de números que sirven como identificación en circunstancias de seguridad. En las etiquetas de seguridad pueden colocarse bandas invisibles que pueden ser leídas por un tipo específico de equipo.

La holografía de transmisión del arcoiris es el método utilizado para fabricar etiquetas holográficas con ayuda de diversas herramientas. Un componente fundamental es una película de poliéster y laca. A estos materiales se les aplican diseños superficiales, que suelen estar formados por tinta invisible. A continuación, se aplica una capa de papel de aluminio, que refleja la luz blanca y ayuda así a reconstruir la imagen. Finalmente, la parte de la etiqueta que se va a fijar a un objeto se recubre con una capa adhesiva.

Las etiquetas holográficas se utilizan con frecuencia para identificar un producto. Estas etiquetas pueden actuar como un tipo de protección, además de identificar a una empresa por sus logotipos o su nombre. La naturaleza sensible a la presión de las etiquetas hace que la manipulación sea evidente. Por ello, se emplean como sello para documentos, botellas y otros artilugios que almacenan información vital. Además, las imágenes holográficas son más difíciles de replicar, lo que reduce la falsificación.